• Obteniendo reconocimiento dentro de la industria, Faber-Castell se encuentra entre las 50 mejores de las 2,000 empresas calificadas a nivel nacional.

 

En colaboración con ServiceValue GmbH, el periódico nacional DIE WELT encuestó a más de 800 mil ciudadanos registrados, preguntando sobre su admiración por los productos de una marca o empresa. La clasificación se basa en el “Puntaje de beneficio del producto” (PBS) validado científicamente. Esto mide el porcentaje de encuestados que admiran la calidad del producto. El estado del oro representa un PBS de al menos 70.98%. El resultado es el ranking nacional alemán de “Product Champions 2018”, que refleja los productos particularmente populares de los alemanes.

Faber-Castell es el ganador de la categoría industrial de la votación de este año, y también ocupa el puesto 44° entre todas las compañías internacionales calificadas. Según DIE WELT, Faber-Castell logró su éxito con un PBS de 77.5% no sólo a través del marketing exitoso de productos, sino también con el compromiso estratégico del cliente y una conciencia particular de los procesos de cambio social. “Avanzar con los tiempos sin dejar que el producto se desincronice con el grupo objetivo: este es el gran secreto de productos continuamente exitosos con un alto grado de lealtad del cliente”, según DIE WELT. El CEO de Faber-Castell, Daniel Rogger, comparte esta opinión: “Nos enorgullece ser una compañía con una historia tan larga (ursprünglich tradition), que se centró en sus competencias básicas a lo largo de las décadas y las desarrolló aún más al estar al tanto del progreso”. Como resultado, Faber-Castell ha surgido con llamativos clásicos de productos modernos que aún satisfacen las expectativas actuales de los clientes.

Creada hace más de 250 años, Faber-Castell es una de las empresas industriales más antiguas del mundo y es líder mundial en la producción de lápices de color y grafito. La compañía ha logrado este puesto no sólo a través de su patrimonio sino, sobre todo, a través de su capacidad para responder al cambio social y al progreso tecnológico. “Todos debemos revisar y cuestionar constantemente nuestro modelo de negocios”, explica Daniel Rogger. “Esta es la única forma en que una empresa puede dominar los desafíos globales y equiparse para el futuro para fabricar productos que hagan que los clientes sientan ‘¡Debo que tener esto!”.